Archivo de la categoría: Democracy Now

LAS ACTAS SECRETAS TENÍAN “LISTAS NEGRAS” CON MÁS DE 300 ARTISTAS

banner_TVMundus_Volvemos_2014
urondo_cortazar Buenos Aires, 4 de noviembre 2013 (Télam).- El ministro de Defensa, Agustín Rossi, detalló que en las actas secretas de las juntas militares reveladas hoy se encontraron listas con nombres de artistas clasificados en cuatro niveles según su “peligrosidad”. Sigue leyendo

Las guerras de Obama no se toman vacaciones

banner_amyGoodman
Amy Goodman y Denis Moynihan.

Mientras la familia Obama se prepara para pasar las vacaciones en la isla Martha’s Vineyard, alguien debería recomendarle al Presidente que lleve el libro “Trampa 22” (cuyo título original en inglés es Catch-22) como lectura de verano. Esta clásica sátira contra la guerra del escritor Joseph Heller, publicada en 1961 y basada en las experiencias del autor como piloto de un avión de combate en la Segunda Guerra Mundial, lamentablemente es muy pertinente en la actualidad, cuando las guerras de Obama en Afganistán y otras partes del mundo continúan prolongándose.
Sigue leyendo

Edward Snowden y el programa de espionaje inconstitucional de Estados Unidos

banner_amyGoodman
Amy Goodman

Edward Snowden admitió públicamente esta semana ser el responsable de lo que podría ser la filtración más importante de documentos secretos del gobierno en la historia de Estados Unidos. El ex funcionario de la CIA y analista de la empresa privada de consultoría de inteligencia Booz Allen Hamilton habló en Hong Kong con Glenn Greenwald, del periódico The Guardian, con la cineasta independiente Laura Poitras y con Barton Gellman, del Washington Post. Snowden les proporcionó pruebas fehacientes de que el gobierno de Estados Unidos, principalmente a través de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), está llevando a cabo un amplio programa de vigilancia y espionaje a nivel mundial y, lo que es quizá más controvertido, de prácticamente todos los ciudadanos estadounidenses, por fuera de las atribuciones constitucionales.
Sigue leyendo

Las víctimas que los medios ignoraron: la explosión de la planta de fertilizantes de West, Texas

banner_amyGoodman
EEUU_plantaFertilizantesExplosion
Por Amy Goodman

La Maratón de Boston y sus repercusiones han acaparado la atención de los medios de Estados Unidos. Sin embargo, otra serie de explosiones ocurridas dos días más tarde, y en las que el número de víctimas mortales fue cuatro veces mayor, tuvo mucho menos cobertura mediática. Fue el peor accidente industrial en años, aunque llamarlo accidente no tiene en cuenta que era evitable y que posiblemente se trate de un acto negligente, como suele suceder en muchos lugares de trabajo peligrosos.
Sigue leyendo

En Gaza, el problema es la ocupación

Palestina_2012_invasionJudia_TELAM_07

Por Amy Goodman

“El pueblo palestino quiere que se termine la ocupación”, escribió esta semana en su columna Gideon Levy, periodista israelí y ganador de varios premios. Es así de sencillo. Este último ataque israelí contra la población de Gaza no es un acontecimiento aislado, sino que forma parte de los 45 años de ocupación por parte de Israel de la porción de tierra que se extiende entre ese país y el Mar Mediterráneo, donde viven 1,6 millones de personas bajo un terrible bloqueo que los priva de las necesidades más básicas para vivir. Sin el firme apoyo de los partidos Demócrata y Republicano de Estados Unidos a las fuerzas armadas israelíes, la ocupación de Palestina no existiría.
Al momento de escribir esta columna, la cifra de muertos en Palestina en el octavo día del ataque, denominado Operación Pilar Defensivo por las Fuerzas de Defensa de Israel, supera los 160, más de la mitad de los cuales son civiles, entre ellos 42 niños y 11 mujeres. Hamas disparó cientos de cohetes de Gaza a Israel que, a la fecha, han matado a tres civiles israelíes.
El Presidente Obama dijo el domingo: “Ningún país en el mundo toleraría que lancen misiles contra sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras. De modo que apoyamos plenamente el derecho de Israel de defenderse de los misiles que impactan en las casas y en los lugares de trabajo de la población y que tienen el potencial de matar civiles”.
Richard Falk, Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, profesor emérito de Derecho Internacional de la Universidad de Princeton y autor de más de 50 libros sobre la guerra, los derechos humanos y el Derecho Internacional, afirma: “Nadie cuestiona el derecho a la defensa. La pregunta es: ¿cuándo y de qué manera es justificado?”
Richard Falk continuó: “Ahora, al igual que en 2008, cuando Israel lanzó un ataque devastador similar contra la población y el pueblo de Gaza, había alternativas. Este tipo de enfoque con respecto a la seguridad genera un nuevo ciclo de violencia de un nivel de intensidad más alto. Y me parece que ya es hora de que la comunidad internacional asuma algún tipo de responsabilidad en la protección de la población de Gaza”.
Según un artículo publicado en la revista de medicina británica The Lancet, las fuerzas armadas israelíes han matado a más de 6.000 palestinos desde el año 2000. Como consecuencia del sitio y el bloqueo ilegales la población palestina es maltratada en los puestos de control, encarcelada arbitrariamente, privada de agua potable y de saneamiento y sufre desnutrición crónica. El reconocido lingüista y escritor Noam Chomsky visitó Gaza recientemente y describió el lugar como la mayor prisión al aire libre del mundo.
Poco antes de que se concretara el cese del fuego, hablé con la Dra. Mona El-Farra en Gaza. El-Farra es la directora de salud de la Sociedad de la Media Luna Roja palestina de la Franja de Gaza que, como parte de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está protegida en virtud del Convenio de Ginebra. La Dra. El-Farra me dijo: “Las aeronaves aún están sobrevolando el cielo, al igual que los aviones no tripulados, y se puede oír el ruido del bombardeo intermitente en ambos lados. La gente está tensa, espera que haya un cese del fuego, pero no quiere un cese del fuego a cualquier precio. Queremos que Israel nos garantice que esto no volverá a suceder”.
Le pregunté a la Dra. Mona El-Farra cómo es tener que soportar un ataque aéreo: “El ataque es constante y directo. Cada dos minutos, en el área donde estoy, hay aviones que bombardean a 100 metros de mi edificio. Es posible oírlos desde otras áreas, porque es muy ruidoso: aviones F-16 que provocan grandes explosiones. Todo el edificio tiembla y algunas de mis ventanas se han roto”. La Dra. El-Farra y su hija de 20 años se refugian bajo la mesa durante los bombardeos. Duerme apenas algunos minutos de corrido. “En cada ataque es posible ver las explosiones desde mi ventana, el fuego y el humo”.
La Dra. El-Farra camina valientemente por las calles de la ciudad para cumplir con sus responsabilidades como miembro de la Sociedad de la Media Luna Roja. Han establecido líneas telefónicas de ayuda psicológica para los habitantes de Gaza que deben enfrentar la muerte de seres queridos o soportar las heridas, y que viven estresados por los persistentes bombardeos aéreos y la amenaza inminente de una invasión terrestre. “Los niños en Gaza viven aterrorizados. Son niños que no tienen suficiente agua, que no tienen suficientes alimentos ni medicamentos. Hay cada vez menos medicamentos en las tiendas y en los centros médicos. Y en esas condiciones, los niños no tienen un lugar seguro adonde ir. No hay ningún lugar seguro en Gaza. Muchas familias han abandonado sus hogares para mudarse a lugares más seguros de la ciudad o a campamentos de refugiados, donde vuelven a ser bombardeados. De modo que ningún lugar es seguro. Algunos de mis amigos me dijeron que me mudara de mi apartamento. Decidí quedarme en mi casa, pero quiero asegurarme de tomar mis propias precauciones para protegerme y para proteger a mi hija. No sé qué sucederá si esta locura continúa. La comunidad está totalmente traumatizada. La última semana ha sido un infierno para nosotros. Es horrible”.
Jody Williams, Premio Nobel de la Paz en 1997 por su trabajo en la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres y presidenta de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, me dijo: “Es muy difícil considerar ‘defensa propia’ lo que está haciendo Israel, tal como ellos lo describen, cuando el hecho es que Israel está ocupando el territorio palestino. Es un castigo colectivo. No podemos apoyar un castigo contra una población entera debido a las políticas y ataques de Hamas. Es ilegal”.
La solución es sencilla y mejora las posibilidades de seguridad para ambas partes: hay que poner fin a la ocupación.

banner_amyGoodman

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2012 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Las carpetas llenas de mujeres de Romney y dos mujeres censuradas

Amy Goodman

Probablemente hayan notado que la candidata presidencial por el Partido Verde, la Dra. Jill Stein, no participó en el debate presidencial “abierto”, con participación del público, en la Universidad de Hofstra, Long Island, el martes por la noche. Stein estaba encadenada a una silla en una estación de policía cercana, en Nueva York, junto a su compañera de fórmula, la candidata a la vicepresidencia Cheri Honkala. Su delito fue haber intentado ingresar a la Universidad para que Stein pudiera participar en el debate: “Nuestra campaña por el Partido Verde está en las papeletas del 85% de los votantes. Ochenta y cinco por ciento de los ciudadanos merecen saber qué opciones tienen en estas elecciones y cuáles son las soluciones reales que pueden resolver los graves problemas que enfrentamos. La Comisión de Debates Presidenciales es una burla a la democracia”.
Mientras, en el debate, Mitt Romney pronunciaba la frase que se volvió famosa acerca de las “carpetas llenas de mujeres” que le acercaron cuando procuraba contratar personal para su gabinete tras haber sido electo gobernador de Massachusetts en 2002, estas dos mujeres estaban siendo fichadas y esposadas. Ambas son madres y activistas de la fórmula presidencial del Partido Verde para las elecciones de 2012.
Entrevisté a Stein al día siguiente de haber sido arrestada (casualmente fue liberada poco después de finalizado el debate). Me dijo: “La policía afirmó que simplemente estaban haciendo su trabajo. Yo les respondí ‘Esto se trata del trabajo de todos, de si podemos pagar el seguro de salud, si los estudiantes podrán pagar sus préstamos’. Hay asuntos fundamentales que no han sido incluidos en el debate”. Y agregó: “Se estima que noventa millones de ciudadanos no votarán como forma de expresar que no se sienten representados ni por Barack Obama ni por Mitt Romney. Es el doble de las personas que se prevé que los votarán”.
Aunque Stein y Honkala no hubieran sido arrestadas en plena vía pública y esposadas a esas sillas durante ocho horas, la exclusión de Stein del debate iba a suceder de todos modos. Los debates están fuertemente controlados por la Comisión de Debates Presidenciales (CPD, por sus siglas en inglés) que, entre otras cosas, excluye a los candidatos que representan a fuerzas políticas distintas del Partido Demócrata o el Republicano. George Farah es fundador y director ejecutivo de Open Debates y autor del libro “No hay debate: cómo el partido demócrata y el republicano controlan en secreto los debates presidenciales” (No Debate: How Republican and Democratic Parties Secretly Control the Presidential Debates). El día del debate en Hofstra, Farah me contó cómo la bipartidista CPD obtuvo el control de los debates que antiguamente estaban a cargo de la Liga de Mujeres Votantes, que no tiene ninguna filiación partidaria: “Los partidos demócrata y republicano crearon una empresa privada denominada Comisión de Debates Presidenciales, que asumió el control de los debates presidenciales debido a que la Liga era independiente y porque esta organización de mujeres tenía el valor de hacerle frente a los candidatos de los principales partidos”.
En 1980, la Liga de Mujeres Votantes permitió al candidato independiente John B. Anderson participar en un debate presidencial. En la década siguiente, los dos principales partidos, el republicano y el demócrata, se enfrentaron a la Liga. En 1988, los partidos intentaron obligar a la Liga a firmar un contrato que detallaba cómo se organizarían los debates. Farah explicó: “El contrato establecía quiénes podían formar parte del público y cómo estarían estructurados los debates, pero la Liga halló que esa falta de transparencia y ese tipo de control del debate por parte de los candidatos era realmente escandaloso y contrario a la ética de nuestro proceso democrático. Entonces hicieron público el contrato, declararon que rechazaban ser un instrumento del engaño al pueblo estadounidense y se negaron a aplicarlo”.
George Farah sostuvo que ese contrato inicial era bastante “inofensivo” si se lo compara con el actual contrato vinculante, que fue filtrado esta semana por la revista Time y que rigió el supuesto debate “abierto” del martes, moderado por la presentadora de CNN Candy Crowley. El “memorando de entendimiento”, de 21 páginas, incluye una referencia a los requisitos que tienen que cumplir los candidatos para participar en el debate. La Comisión de Debates exige que el candidato tenga el apoyo de “al menos un 15% del electorado nacional, sobre la base de datos proporcionados por cinco consultoras de opinión pública de alcance nacional, previamente determinadas”. Se trata de un círculo vicioso, ya que para poder debatir es preciso tener amplio apoyo y para poder ganar el apoyo público, los candidatos que no tienen grandes fondos para financiar su campaña necesitan el acceso que brindan los debates televisivos. De modo que los demócratas y los republicanos controlan los debates y limitan el acceso de la población a opiniones alternativas.
Si a la candidata del Partido Verde, Jill Stein, se le hubiera permitido debatir, ¿qué es lo que hubiera dicho? Para averiguarlo, el informativo Democray Now! invitó a los principales candidatos de terceros partidos a participar en forma virtual en el debate, a la mañana siguiente. Además de Stein, participaron del debate Rocky Anderson, del Partido de la Justicia, y Virigil Goode, candidato a la presidencia por el Partido de la Constitución (el candidato a la presidencia por el Partido Libertario, Gary Johnson, rechazó la invitación).
En lugar del debate entre Obama y Romney, donde los candidatos compitieron por ver cuál de los dos estaba más comprometido con la extracción de combustibles fósiles, el público hubiera escuchado a Jill Stein decir en el debate: “Proponemos un programa que ya tiene antecedentes de generar empleo, es decir, un New Deal ecológico para Estados Unidos. Queremos crear empleos en forma directa, no simplemente darle exoneraciones impositivas a las empresas para que terminen tercerizando los empleos a China o a India. El New Deal ecológico creará 25 millones de empleos. Pondremos fin al desempleo y pondremos en marcha la economía verde. Y eso significa detener el cambio climático y hacer que las guerras por el petróleo se vuelvan obsoletas”. El cambio climático es un tema que se está pasando completamente por alto en los debates.
Este es tan solo un ejemplo. Imagínense si tuviéramos un sistema electoral que funcionara, con debates auténticos, enérgicos y representativos. Jill Stein y Cheri Honkala están en las papeletas de votación de 38 estados y en el resto de los estados es posible añadir su nombre a las papeletas. Rocky Anderson, con su nuevo Partido de la Justicia, está en las papeletas de votación de 15 estados. Ahora que las candidatas han sido liberadas, es hora de liberar los debates.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2012 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Huelga de docentes en Chicago: un desafío para la reelección de Obama

Por Amy Goodman

En Estados Unidos, los sindicatos están siendo víctimas de ataques políticos no solo por parte de personas como el gobernador republicano de Wisconsin, Scott Walker, sino que ahora también, a raíz de la huelga de profesores en Chicago, por parte del propio círculo íntimo del Presidente Barack Obama. Esta vez, los embates han llegado de parte del ex jefe de Gabinete de Obama y actual alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel. En Chicago, 25.000 docentes y trabajadores de la educación están en huelga y han paralizado el sistema de educación pública del tercer distrito escolar más grande del país. La lucha que se está desatando en estos momentos en Chicago, la ciudad natal de Obama, tiene su base en este histórico bastión de trabajadores organizados y en el movimiento iniciado exactamente hace un año en el país: Occupy Wall Street. El conflicto representa una situación difícil para Obama, que necesitará el apoyo de los sindicatos para ganarle las elecciones a su rival, Mitt Romney, pero que, a su vez, tiene un estrecho vínculo político con su grosero ex colaborador, el alcalde ‘Rahm-Ney’ Emanuel (apodado así por su cercanía con las posturas de Mitt Romney).
Una de las principales causas del conflicto es cómo serán administradas las escuelas en Chicago: a nivel local, desde las bases, mediante el control de padres y docentes; o en forma vertical, por parte de una junta escolar designada por Emanuel. Karen Lewis, presidenta del Sindicato de Docentes de Chicago, trabajó como profesora de química en la secundaria preuniversitaria King College, en Chicago. Sabe cómo funciona el sistema. Meses antes de la huelga, le pregunté acerca de la situación en Chicago. Emanuel, quien había sido electo alcalde recientemente, había designado a una junta escolar que estaba integrada en su mayoría por empresarios vinculados a la organización Academia para el Liderazgo de las Escuelas Urbanas (AUSL, por sus siglas en inglés). Lewis me dijo: “Uno de los problemas más graves es que, cuando quien está a cargo del sistema educativo es el presidente de una empresa, en lugar de un funcionario de la educación, de un verdadero educador, lo que termina sucediendo es que literalmente no tienen idea de cómo administrar una escuela. Tenemos a una organización que afirma que ellos tienen la solución y que va a funcionar. Y en los papeles se ve maravilloso. Pero se trata de personas que han sido capacitadas de una manera determinada y, sinceramente, esa agenda no tiene en cuenta a una gran proporción de nuestros alumnos”. La Academia para el Liderazgo de las Escuelas Urbanas no solo depende de ejecutivos de empresas sin experiencia en administrar escuelas, sino que también contrata a egresados universitarios recién recibidos para enseñar. Contratar a estas personas no es costoso, pero llegan con muy poca o ninguna experiencia en la educación.
Pauline Lipman es docente de Educación y estudios políticos de la Universidad de Illinois, en Chicago. Lipman me explicó: “Chicago fue la ciudad donde nació esta reforma educativa neoliberal con orientación empresarial, con su sistema de pruebas estandarizadas, denominadas ‘high stakes tests’, que afectan las posibilidades futuras de docentes y alumnos, que le paga a los profesores en función de los resultados de sus estudiantes y retira el dinero de las escuelas barriales y las termina cerrando para convertirlas en escuelas ‘chárter’, gestionadas por empresas privadas”.
La profesora Lipman le atribuye a Arne Duncan haber impulsado esta iniciativa empresarial en las escuelas públicas de Chicago. Duncan, Secretario de Educación del gobierno de Obama, fue el director del sistema de escuelas públicas de Chicago, donde dirigió la creación de las denominadas “escuelas chárter” (escuelas públicas gestionadas de manera privada, que se rigen por una normativa diferente a las demás). Un 90% de estas escuelas no permiten la sindicalización. Lipman me dijo: “Arne Duncan promovió esta agenda, que incluye cerrar las escuelas barriales para entregarlas a operadores privados, ampliar o impulsar la creación de más escuelas ‘chárter’…y presionar cada vez más a los profesores para que respondan a las pruebas estandarizadas. Esa agenda que ha sido realmente perjudicial en Chicago, y que ya había sido muy perjudicial en 2008 luego de cuatro años, fue la agenda que Duncan impulsó a nivel nacional cuando fue nombrado Secretario de Educación”.
Chicago también es el epicentro de una iniciativa comunitaria en contra de la ofensiva de Duncan, Obama y Emanuel contra las escuelas públicas y los sindicatos de docentes. Lewis es miembro del Comité de Educadores de Base (CORE, por sus siglas en inglés), que asumió la dirección del sindicato con el compromiso de una administración transparente de las escuelas. La oposición a las medidas de Emanuel llevó al sindicato a iniciar esta huelga histórica. Phil Cantor es profesor y uno de los líderes huelguistas del grupo Profesores por la Justicia Social (Teachers for Social Justice). Explicó: “Rahm Emanuel ha impulsado leyes en Illinois que, en mi opinión, fueron básicamente diseñadas para su beneficio político. Legalmente se nos permite hacer huelga solamente por temas vinculados al salario. Sin embargo, a los profesores no nos interesa tanto el salario, sino que lo que más nos interesa es poder hacer nuestro trabajo para los estudiantes a quienes nos debemos”.
Gracias a la organización de los grupos de base previa a la huelga (en las mismas calles de Chicago donde Obama fue hace tiempo un líder comunitario), los profesores en huelga cuentan con todo el apoyo de los padres y los alumnos. Rhoda Rae Gutiérrez es madre de dos niños que acuden a la escuela primaria en Chicago. Forma parte del grupo Parents 4 Teachers (Padres a favor de los maestros) y está acompañando la movilización de los profesores. Me dijo: “Creemos que las condiciones de trabajo de los profesores se ven reflejadas en las condiciones de aprendizaje de nuestros alumnos. Y cuando luchamos por los derechos de los profesores a un contrato justo, a un salario digno, a clases con menos alumnos, a escuelas con mayores recursos, es decir, a tener psicólogos, tener suficientes trabajadores sociales, suficiente personal de apoyo, suficientes colaboradores en el aula, enfermeras… Estamos luchando por todo esto. Cuando los profesores tienen estos recursos en sus escuelas, sabemos que nuestros niños pueden hacer cosas increíbles”.
Esta lucha refleja la esencia del movimiento Occupy Wall Street: miembros de la comunidad de todas las clases sociales, raza y origen que se unen para oponerse en forma organizada al poder de las empresas. El autor y periodista Chris Hedges, quien ha observado de cerca al movimiento Occupy, contextualizó la huelga:
“La huelga de docentes en Chicago probablemente sea una de las acciones sindicales más importantes en décadas. Si fracasa, pueden estar seguros de que este modelo de ataque a los sindicatos se extenderá a todo el país, en contra de otros sindicatos de maestros y en contra del último reducto de actividad sindical, que está en el sector público, por supuesto: los bomberos y la policía”.
Para quienes se preguntan dónde está el movimiento Occupy hoy en día, simplemente miren las calles de Chicago.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2012 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.